Movimiento Apostólico de Schoenstatt-Puerto Rico        julio de 2015

CELEBRACIÓN DE LA ALIANZA

SÉPTIMO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS 

25 DE JULIO DE I965

OCTAVA CHARLA DE  "EL Juego del Amor"

LECTOR I    Con el gozo del Espíritu Santo en el corazón, celebramos nuestro día de Alianza del mes de julio, en el Año de los Consagrados, desde (el Santuario Nacional de Schoenstatt en Cabo Rojo, Puerto Rico).  Varias celebraciones adornan esta Paraliturgia que ofrecemos como flores de verano a la Corona de la Madre Tres Veces Admirable:  Aniversario del Santuario Nacional en Puerto Rico, Aniversario de la Orden Sacerdotal del Padre Fundador, 50 Años de la Fundación del Instituto de los Padres de Schoenstatt, y 50 Años de las Homilías del Padre Kentenich desde Milwaukee, Estados Unidos de América a la familia de Schoenstatt con el título : "El Juego del Amor".

Santuario de Schoenstatt, lugar de gracias, gracias de cobijamiento, transformación y envío o fecundidad apostólica. Trono de la Mater con su Divino Hijo en sus brazos y en la Eucaristía, Casa de Alianza, fuerte lazo con María que conduce a los talentos de la cultura y de las tradiciones en un actuar conjunto a la Cultura de la Alianza.

 

Lector II     Los Padres de Schoenstatt celebran sus 50 Años de fundación, la fecha de fundación es el 18 de julio de l965. Se comprometen a cultivar una fuerte paternidad sacerdotal, establecer diálogo, construir vínculos, fortalecer alianzas.  Su hogar Monte Sión ¡FELICIDADES! ¡Bendiciones Padres de Schoenstatt!

 

LECTOR III     Padre José Kentenich, sacerdote del Altísimo, elegido de la Mater a quién entregó sus tesoros y secretos, consagrado, destinado a Dios. Reconocemos con respeto y devoción las características que señala el Santo Padre Francisco para los consagrados en nuestro fundador. El Espíritu Santo lo llamó para seguir de cerca a Cristo. Tradujo el Evangelio en una forma particular de vida, Alianza de Amor con María. Leyó con fe en la Divina Providencia los signos de los tiempos, respondiendo creativamente a las necesidades de la Iglesia un hombre nuevo en una nueva comunidad. Dio vida a nuevos modos de actuar, el carisma de Schoenstatt con su espiritualidad y pedagogía, iniciativas y formas de caridad apostólica, Cultura de Alianza y de Encuentro.

La vida consagrada del sacerdote, Siervo de Dios, Padre José Kentenich es como la semilla que se convierte en árbol que expande sus ramas, así lo vemos en la estructura del Movimiento Apostólico de Schoenstatt. Recorremos el camino de los pasados cien años con agradecimiento al Capital de Gracias ofrecido. Queremos redescubrir la chispa inspiradora, los ideales, los proyectos, los valores que nos han impulsado partiendo del fundador para llenar las amplias naves de la Iglesia y amarla como él la amó. Como se dice de ti, Padre, queremos que se diga  también de nosotros "Amó a la Iglesia ", "Dilexit Ecclesiam".

 

Lector I     El propósito de las charlas de El Juego del Amor que nos encontramos celebrando, su cincuenta aniversario, es formarnos un concepto y vivirlo en la práctica, cada día de nuestra vida cotidiana, con sus afanes, con sus decepciones, con sus grandes cruces, como un continuo suspensivo - excesivo juego del amor entre nuestro Padre Dios y nosotros, los hijos del Padre.

Durante los pasados 50 Años nos hemos enriquecido con esta enseñanza de la espiritualidad profunda del Padre Fundador. 50 Años en que nos ha permitido, nos ha regalado profundizar y crecer en la santidad de la vida diaria desde el papel que asumimos en la obra teatral de nuestras vidas o Ideal Personal que nos ha tocado vivir. Nos hemos enriquecido en nuestra vinculación a Dios, cobijados en los brazos de la Mater, con nuestra ofrenda de la entrega en el sacrificio de la Misa con Jesús, el Verbo Encarnado, inspirados por el Espíritu Santo. 50 Años de vivir el epitafio de la tumba del Padre Kentenich expresión de su fidelidad - "Dilexit Ecclesiam".

No bastan 50 Años, es trabajo y tarea de toda una vida, sigamos fieles profundizando y viviendo "El Juego del Amor". Es un juego para los libres e interiormente desprendidos, siempre gozosos y animados para obtener la salvación eterna. Juego cuyo fin determinará nuestra vida personal y la vida de la nación por tiempo y eternidad.

En este interesante, único e irrepetible juego nos aplicamos a nuestra vida la oración de Santa Teresita del Niño Jesús. La cual contiene tres peticiones que traducimos a nuestro propio lenguaje, a nuestra propia manera de pensar.

 

TODOS        ¡REGOCÍJENSE, ALÉGRENSE, REGOCÍJENSE SIEMPRE!

 

LECTOR II    Primera petición :  "Querida Madre Tres Veces Admirable, Reina y Vencedora de Schoenstatt, transfórmame en un niño de una constante sonrisa divina en medio del llanto humano, que se refiere a un niño de Dios, del Padre, que se experimenta profundamente en cada dolor aún cuando un divino gozo brille a través de todo su ser.

Segunda petición: Transfórmame en un mártir tres veces admirable con una sonrisa constante en medio del llanto humano.

Tercera petición: Transfórmame en una víctima que sonría constantemente en el amor misericordioso.

El significado es que la constante sonrisa divina siempre está unida al llanto humano con una compasión profunda, obviamente se trata de un ideal especial de vida cristiana. Es el ideal de la persona del sol, hijos del sol, del cristiano que revuelve constantemente alrededor del sol, del divino amor, florecen en este sol, y son permeados por el sol, vitalizados gradualmente se transforman en hijos del sol, pequeños soles que crean a su alrededor una atmósfera relajada, única, gozosa, un ambiente donde otras personas se sienten a gusto. Una sensación de estar cobijados, arraigados en suelo divino.  No se ponen de ejemplo para otros, son maduros y por su propia manera de ser irradian un perpetuo gozoso: “sursum corda”, "arriba los corazones",

Esto va tan lejos hasta que antes de que una persona sea canonizada, la Iglesia investiga hasta donde un constante gozo emanó de él ó ella en medio de las oscuridades y sufrimientos. Si recordamos a San Francisco de Asís "El Trovador de Dios" ¿Cuántos sufrimientos y decepciones tuvo que soportar todo el camino aún en y a través de la orden que él fundó? No obstante era el "trovador de Dios".

San Francisco de Sales decía: "un santo triste es un triste santo". En estas peticiones encontramos una actitud que debe convertirse en una segunda naturaleza para nosotros. Ello nos ayudará en convertirnos en verdaderos expertos del “Juego del Amor" entre el Padre y el hijo del Padre como lo hizo la pequeña flor Teresita.

Cuando hablamos de un hijo tres veces admirable del Padre, hablamos en el sentido final, del fruto del Espíritu Santo.  La lucha y el esfuerzo espiritual no son suficientes para alcanzar seriamente este ideal.  Es un regalo de arriba, un fruto del Espíritu Santo.

En término teológico el Espíritu Santo nos tiene que formar en héroes de las tres virtudes teologales, fe, esperanza y caridad.  El Espíritu Santo necesita efectuar una transformación de nuestra entera vida espiritual por medio de sus regalos, de sus siete dones toma tiempo en lo que adquirimos una fe heróica en la Providencia de Dios, una constante esperanza y amor divinos que conquiste, ilumine y lo penetre todo.  Sólo entonces podemos esperar tener una sonrisa constante en nuestros labios aún cuando el mundo entero nos abandone, nos tire piedras. Es una sonrisa divina.

 

TODOS        ¡REGOCÍJENSE, ALÉGRENSE, REGOCÍJENSE SIEMPRE!

 

LECTOR III     Solamente en oración, uniendo nuestras manos a las de la Mater podemos esperar vencer los elementos puramente humanos en nuestra vida. Con nuestra Alianza de Amor con nuestra querida Mater, Ella se obligó como nuestra Educadora en cambiarnos interiormente en esta forma admirable, la forma del heroísmo de las tres virtudes teologales fundamento de una constante sonrisa divina en nuestros ojos y labios. Como San Pablo dice en Filipenses 4-4 decimos: ¡ REGOCÍJENSE, ALÉGRENSE, REGOCÍJENSE SIEMPRE !

Tal actitud se une a una sonrisa constante y un llanto humano, es posible sólo si un mundo misterioso - sobrenatural ha sido creado primero, si las tres virtudes teologales triunfan en el alma humana la petición a la Santísima Madre puede transformar el alma, su entero ser y convertirlo en una llama grande de amor, en una gran  víctima de amor victorioso.

Como María no podemos evitar la cruz ni el sufrimiento, no se puede escapar de la escarcha del tiempo, no tenemos una capa protectora alrededor de nosotros. No, No, la llama del amor es convertirse en una víctima de amor, con una actitud básica de heroísmo.

Estos son los hombres y mujeres de los que irradia en sus labios una sonrisa divina constante, en cuyos ojos el brilla de la ternura y el amor.

La una de las estrofas del himno de muerte del P. Franz Reinisch dice así:

          "Oh Reina del cielo y de la tierra,

          Ordena el cese de la tormenta,

          Destruye el poder del demonio,

          Oh Victoriosa, concédenos la paz

          Hazme un apóstol tuyo."

 

TODOS        ¡REGOCÍJENSE, ALÉGRENSE, REGOCÍJENSE SIEMPRE!

 

LECTOR I    La gente con tal heroica actitud no son necesariamente hombres, ni sacerdotes, podrían ser niños, mujeres, ancianos. Cuando encontramos a gente como ésta, nos inclinamos a decir que una participación en los sufrimientos transfigurados de Cristo ya brillan a través de ellos, no sólo en los de Cristo sino en los suyos propios.

Dios es la fuente de todo sufrimiento o de todo gozo, de esta sonrisa divina, es la meta de esta sonrisa y es el modelo para esta sonrisa, estamos llamados a crecer en este mundo sobrenatural, si fallamos en lograrlo, permanecerá como un libro sellado del que no sabemos nada, incapaces de saborear interiormente.

La vida de hoy con sus incontables luchas y tormentas nos hará añicos y nos destruirá.  Sólo Dios puede crear una transformación interior dentro de nuestros corazones de manera que seamos héroes de las tres virtudes teologales y por lo tanto tener un nuevo criterio para evaluar la vida, las cruces, los sufrimientos, todos los placeres sensuales, tenemos último nuestras propias miserias personales ¡Dios es la fuente! Una sonrisa, una sonrisa divina.

No estamos sujetos a otra oportunidad. Existe un plan divino y una sabiduría cuidadosamente diseñada hasta el último detalle que conlleva todas las cruces y sufrimientos que tenemos que sufrir.  No importa el estado de vida en que estemos. Es Dios quien diseña el plan Él tiene el timón en sus manos. Para mí el mayor bien es el de Dios. Aunque se me destroce mi naturaleza, llore, con lágrimas en los ojos, no obstante tengo un reflejo de alegría, sonrisa divina en el llanto humano.

Sí Padre, sí, hágase tu voluntad no importa incluya gozo, sufrimiento o desdicha, con una sonrisa divina.

Querida Madre Tres Veces Admirable transfórmame en un hijo tres veces admirable, con una constante sonrisa y una tristeza humana o una profunda compasión humana.

 

LECTOR II     

PETICIONES

 

Para que en este nuevo año de vida de nuestro Santuario Nacional podamos contribuir con mayor sacrificio al Capital de Gracias tan necesario a todos los que peregrinan a él  y bendiciones que regala la Madre Tres Veces Admirable

 

TODOS        ¡REGOCÍJENSE, ALÉGRENSE, REGOCÍJENSE SIEMPRE!

 

Para que en sus 50 Años los Padres de Schoenstatt se mantengan fieles a sus compromisos de consagrados con Schoenstatt y la Iglesia y continúen siendo bendición para todos.

 

TODOS        ¡REGOCÍJENSE, ALÉGRENSE, REGOCÍJENSE SIEMPRE!

 

Para que por medio de las Homilías del Padre sobre el Juego del Amor, podamos profundizar y hacer realidad la sonrisa divina en medio del llanto humano en cada una de nuestras vidas.

 

TODOS        ¡REGOCÍJENSE, ALÉGRENSE, REGOCÍJENSE SIEMPRE!

 

Para que en solidaridad y compromiso podamos llevar el mensaje de la espiritualidad de Schoenstatt a las almas que nos esperan para orientarlas y formarlas.

 

TODOS        ¡REGOCÍJENSE, ALÉGRENSE, REGOCÍJENSE SIEMPRE!

 

Por las Hermanas de María de Schoenstatt que reciban bendiciones y ricos dones para que  siempre nos acojan con cariño y con sus oraciones, y que a través de sus contribuciones al capital de gracias contribuyan a nuestro crecimiento espiritual y bienestar general.

 

TODOS        ¡REGOCÍJENSE, ALÉGRENSE, REGOCÍJENSE SIEMPRE!

 

Renovamos nuestra Alianza de Amor con la Madre Tres Veces Admirable de Schoenstatt  diciendo: Oh Señora mía…