Feliz Día de la Coronación a la Reina de Mayo

Celebración de la Alianza de Amor

19 de mayo de 2019

Basado en pensamientos del P. José Kentenich 

Cantamos: Caminando en la Alianza…

Peregrinamos

LECTOR I    Como cada día de Alianza, venimos como PEREGRINOS en este mes de mayo, mes en que la Iglesia celebra a María como Reina de Mayo, a nuestro Santuario Nacional de la Solidaridad para pedirle a la Reina de la Solidaridad, que mire nuestra Familia con misericordia y nos regale las gracias que necesitamos para prepararnos para coronarla como

Reina de la Alianza de Amor en la Victoriosidad Divina

LECTOR II    Pedimos especialmente por las tres gracias de nuestro Santuario pues, como Familia de Schoenstatt, hemos decidido en este Año en que se cumplen los 100 años de la Jornada de Hörde, que nuestra estrategia espiritual para conquistar nuestra corona sea a través

de la vinculación al Santuario.

LECTOR III Míranos aquí a tus pies, Madre y Reina, pidiéndote que nos regales las gracias de cobijamiento, transformación y envío apostólico

TODOS          En tu Santuario estamos realmente, Tres Veces Admirable fiel y clemente, junto a todos los que a Schoenstatt sean consagrado y que su vida da por tu reinado, Queremos en tu imagen espejarnos, de nuevo a tu Alianza hoy entregarnos. Tus instrumentos asemeja a ti, erige oh Madre tu reinado aquí.

TODOS Padre, en amor vamos contigo a servir a la Iglesia

LECTOR I   La FE en cuanto asociada a la conversión es lo opuesto a la idolatría. Es separarse de los ídolos (al apego a los falsos valores morales y espirituales), para volver al Dios vivo mediante un encuentro personal.

LECTOR II Hoy día nos hemos acostumbrado a relacionarnos de lejos, a distancia, con tantos adelantos modernos de comunicación. Ello trae unas consecuencias negativas en el ser y en el actuar. Se pierde la noción de estar cerca del otro, de compartir alegría, dolor, en la salud y en la enfermedad, en cada circunstancia, se pierde el contacto del abrazo, de la caricia, del “aquí estoy contigo para comprenderte, acompañarte, consolarte y amarte”. Sólo es cuestión de apagar o empujar un botón. Sólo nos satisface una pantalla que se apaga y desconecta. Esto produce una completa desvinculación que conduce a la indiferencia, a la ausencia de sensibilidad, carencia de responsabilidad y compromiso. Se hace imposible la posibilidad de encontrar a Jesús camino de Emaús, de que resucite a Lázaro, de que saque a los mercaderes del Templo, de que perdone a Pedro por su negación, de que le abra al Buen Ladrón las puertas del Reino, porque estamos muy distraídos en los afanes y placeres del mundo exterior.

LECTOR III   San Pablo, quien experimentó a Cristo Resucitado, viene en nuestra ayuda y nos recuerda que, que en medio de los desafíos y conflictos sigue creciendo la esperanza en la salvación que el amor de Cristo ha sembrado en nuestros corazones. La misericordia de Dios se ha derramado en nosotros haciéndonos justos, dándonos la paz.

LECTOR I SCHOENSTATT viene también en nuestra ayuda como regalo de la Madre de Dios. Schoenstatt surge del corazón del Padre Kentenich como río caudaloso, como respuesta a los nuevos tiempos. Sin duda alguna este no es un tiempo para estar distraídos, sino al contrario, para permanecer alertas y despertar en nosotros la capacidad de ver lo esencial y convertirnos en instrumentos aptos en las manos de la Mater.

TODOS Padre, en amor vamos contigo a servir a la Iglesia

LECTOR II Hoy es un día muy especial, pues reconocemos que tenemos a una madre en el cielo que además es nuestra reina. Que ella sea reina significa también que ella es victoriosa. Desde los inicios de la Obra de Schoenstatt se utilizó la frase “un hijo o un siervo de María nunca perecerá”. Para los primeros congregantes de Schoenstatt era claro que servir es reinar. Si nosotros creemos con fe de que un “hijo de María nunca perecerá”, estamos afirmando la victoria que nuestra Madre y Reina tiene sobre nosotros.

LECTOR III “Cristo es Rey, es Cabeza de la Iglesia, luego la Iglesia es Reina”, así nos enseña el Padre Fundador. La Iglesia no existe para lugares ocultos, la Iglesia es el alma de los pueblos, de la historia, la Iglesia existe para que todos en el mundo la reconozcan. Dios la utiliza así para poder reinar por medio de ella. Nosotros como Iglesia podremos reinar si como María, ponemos nuestros corazones a latir al unísono con el corazón de Dios, que lata y pulse por Él, si como María servimos con amor al Dios vivo y resucitado. 

LECTOR I María desde el Santuario de Schoenstatt, como Madre y como Reina nos regala sus gracias especiales, que son medios de salvación en el mar apocalíptico en que estamos sumergidos. Ella, la Reina se ocupa de que nosotros como Iglesia contemos con las armas necesarias para ser victoriosos con ella. 

LECTOR II   La primera gracia que la Mater nos regala desde su Santuario es la del COBIJAMIENTO. Es la gracia del cobijo, amparo y protección. El hombre de hoy ha perdido el sentido de seguridad, ya nada es permanente, todo es pasajero. La Mater brinda esa seguridad que hemos perdido, lo hace por encomienda de su Divino Hijo desde su trono del Gólgota " ahí tienes a tu madre, ahí tienes a tu hijo".

LECTOR III   Esa ausencia de seguridad, de pertenencia, se ha convertido en el drama del hombre de hoy, la dureza de la lucha diaria, el drama verdadero de la falta de valores trascendentales, que le dan anclaje. Vivimos un desarraigo espiritual, falta de estabilidad y consistencia de los vínculos personales especialmente por la ruptura de hogares o el divorcio conduce a corazones heridos.

LECTOR I   EL Padre Kentenich encuentra en María el cobijamiento que sana porque restablece el vínculo a Dios, al padre, al creador, al providente, al misericordioso, al Dios con nosotros, hoy y por toda la eternidad. Restablece por medio de la Alianza de Amor el vínculo de amor entre el Padre Eterno y el hombre. Queda en manos del hombre permanecer cobijado en los brazos de la Mater, trabajar por la santidad heroica de la vida diaria y cumplir la voluntad de Dios para disfrutar de los bienes eternos una vez finalizada su jornada.

LECTOR II   La Mater desde su Santuario concede una segunda gracia: la de TRANSFORMACIÓN, que cambia el corazón y la vida de quienes se entregan a ella. Es aquí donde la Mater teje el vestido que llevaremos para entrar al cielo. Vestido de puntadas de pequeñas virtudes, entrega total, requisitos de Alianza cumplidos para probarle que la amamos.

LECTOR III   Es la TRANSFORMACION que con "suave violencia" vivió nuestro Fundador quien nos llama a seguir tras sus huellas.  Es regalo del Espíritu Santo que vive en nosotros y nos impulsa a conquistar almas que con nobleza de espíritu transformen el mundo que nos rodea, hombres nuevos en una nueva comunidad. 

LECTOR I   La tercera gracia que nos regala la Mater desde el Santuario es la FECUNDIDAD APOSTÓLICA. Los bienes y gracias que recibimos no son para guardarlos sino para compartirlos como los talentos de la parábola. Hay que llevar el mensaje de la Alianza de Amor al mundo confundido para que pueda superar los retos, los desafíos de la época, para que pueda llegar a cada corazón que anhela y desea vincularse a Dios porque se sabe hijo.

TODOS Padre, en amor vamos contigo a servir a la Iglesia

LECTOR II   En SCHOENSTATT extendemos los brazos y el corazón para llevar el rico mensaje de la espiritualidad y pedagogía del Fundador, el Padre José Kentenich, porque reconocemos y nos hemos comprometido con su mensaje que viene de la Misericordia de Dios. Corresponde al mandato: "Ahí tienes a tu Madre". Lo hacemos mediante la Alianza sellada en el Santuario y lo logramos siguiendo el ejemplo de Juan el discípulo amado "la llevó a su casa". No hay duda de que esa acción trae consigo toda clase de bendiciones que hemos vivido personalmente y que han transformado nuestra vida y la de muchos.

¡Cultivemos el jardín de nuestro corazón para coronarla como nuestra Reina de Mayo, hoy!

Reparamos 

LECTOR III  Rezamos juntos en reparación por todos los agravios que cometemos como miembros de la Iglesia y especialmente por los cometidos por los sacerdotes:

Padre, por la expiación de su sangre preciosa,

Jesús nos reconcilie

Con tu corazón entristecido

Por cuanto hicimos sin el debido amor.

Considera a María como Abogada nuestra 

Y escucha su petición de Madre;

Recibe con benignidad sus méritos

Y míranos paternalmente.

P. José Kentenich. Hacia el Padre. Consagración Nocturna, est. 365, 366.


PRESENTAMOS LA CORONA IMPERIAL

Coronamos

LECTOR I Ofrecemos la Corona a nuestra Reina:


Querida Madre, Reina y Victoriosa Tres Veces Admirable, Reina de la Alianza de Amor en la Victoriosidad Divina:

Desde hace ya tiempo te elegimos Reina de nuestros corazones; [en este día], queremos ceñir una corona en tus sienes, justamente en este día en el cual han sucedido cosas tan importantes para nosotros. Te queremos coronar en agradecimiento por todo lo que nos has regalado hasta este momento. Queremos coronarte como la Reina de nuestros corazones. Por eso escucha nuestra petición, nuestra promesa, nuestro juramento: ¡Recibe la corona que Dios tenía preparada para ti desde toda la eternidad! Sí, recibe la corona como Reina de nuestro corazón. ¡Recibe la corona Reina de nuestro corazón! 

(P. José Kentenich, Coronación de María en Liebfrauenhöhe, 30 de mayo de 1966)


RELEXIÓN: MARÍA, REINA DE LA IGLESIA

Por el Sr. Braulio Mejías, 

quién junto a su esposa la Sra. Hilda pertenece a la Federación de Familias de Schoenstatt


PETICIONES

LECTOR I Presentamos nuestras peticiones a nuestra Reina de Mayo:

Para que nuestra fe sea el lazo de unión y encuentro personal con el Padre Eterno en cada instante de nuestra vida ya así podamos vivir nuestra alianza de amor. Roguemos.

CORO Padre en amor, vamos contigo a servir a la iglesia

Para que permaneciendo despiertos, alertas a lo esencial en tiempos difíciles podamos convertirnos en instrumentos aptos en las manos de la Mater en beneficio de la Iglesia y del prójimo. Roguemos.

CORO Padre en amor, vamos contigo a servir a la iglesia

Para que así como el Padre Fundador a semejanza de Cristo Redentor pudo perdonar a los que lo perjudicaron, ofendieron y pretendieron acabar con su obra podamos perdonar siempre. Roguemos.

CORO Padre en amor, vamos contigo a servir a la iglesia

Para que en este mes y siempre, agradezcamos, cuidemos y honremos a nuestras madres, por medio de muestras de amor. Roguemos.

CORO Padre en amor, vamos contigo a servir a la iglesia

Para que nos abramos completamente a la gracia y vivamos las tres gracias del santuario de Schoenstatt, las conquistemos para los demás Roguemos.

CORO Padre en amor, vamos contigo a servir a la iglesia

Por la pronta canonización de nuestro padre y fundado, el Padre José Kentenich. Roguemos.

CORO Padre en amor, vamos contigo a servir a la iglesia

LECTOR I   Espiritualmente en el Santuario Original, renovamos nuestra Alianza de Amor con la Madre Tres Veces Admirable, Reina y Victoriosa de Schoenstatt, nuestra Reina de Mayo diciendo: Oh, Señora mía…

Canción