Celebración de la Alianza de Amor

17 de febrero de 2019


Basado en pensamientos del P. José Kentenich 


Cantar el lema: Padre, en amor vamos contigo a servir a la Iglesia.

Peregrinamos

LECTOR I  Hace 19 años que celebramos con bombas y platillos la llegada del Tercer Milenio.  Se ha acentuado el drama de nuestro tiempo con la separación entre fe y cultura, no hemos logrado vivir de tal modo que por nuestro estilo de vida hallamos logrado convencer a otros y conducirlos a la vivencia de una auténtica fe.

LECTOR II  La Iglesia se presenta ante nosotros en el Tercer Milenio como un instrumento de  unidad de los hombres con Dios y de todo el género humano. Un punto que cobra sentido en estos días de crisis, división y estremecimiento de todo aquello que se veía firme,  y seguro.  Todo se desplomó, todo se vino al suelo.

LECTOR III  ¿Cómo sobrevivir en esta tragedia humana? ¿Cómo enfrentar las realidades diarias de nuestra existencia que requieren mas esfuerzo extraordinario, heroico, constante, sin tregua, que descanse en la fe en la divina Providencia en Alianza de Amor? Schoenstatt responde: intensa vida de oración, frecuentes contribuciones al Capital de gracias, autoeducación, fiel y fidelísimo cumplimiento del deber, y probarle a la Mater que la amamos con obras, como el Padre Kentenich lo hizo sellando una Alianza de Amor con Ella.

LECTOR I  Como dijera San Juan Pablo II al consagrar el Tercer Milenio a María: “Hoy como nunca en el pasado, la humanidad está en una encrucijada, una vez más la salvación está sólo y enteramente, Oh Virgen Santa, en tu Hijo Jesus." Por esto como respuesta de Schoenstatt te acogemos como el apóstol Juan al pié de la cruz en nuestro hogar, en nuestro corazón para aprender de tí a ser como El.

LECTOR II  Este es el Milenio de la Mater y nosotros sus hijos nos cobijamos desde el Santuario en su corazón, en su regazo. La coronamos con el oro de nuestra unidad, nuestra solidaridad, nuestra filial entrega. Con este acto hacemos presente a la Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Hacemos presente al Padre fundador que aún en el infierno de Dachau la coronó  como  "Reina del Pan", pan de la Esperanza, de recobrar las ilusiones marchitas, de vencer el sueño como en Getsemaní, salir del cansancio, la angustia, la ansiedad y los sentimientos lastimados. De recobrar el balance interior perdido cada día.

TODOS MARIA, CAUSA DE NUESTRA ALEGRIA, RUEGA POR NOSOTROS. ENSÉÑANOS A SABER RECOGER, EN LA FE, LA PARADOJA DE LA ALEGRÍA CRISTIANA QUE NACE Y FLORECE DEL DOLOR, DE LA RENUNCIA, DE LA UNIÓN CON TU HIJO CRUCIFICADO, HAZ QUE NUESTRA ALEGRÍA SEA SIEMPRE AUTÉNTICA Y PLENA PARA PODERLA COMUNICAR A TODOS.

LECTOR III El Santo Padre prefiere una Iglesia que crezca en el silencio antes que una del espectáculo en los eventos. Así crece Schoenstatt, crece en la simplicidad como María, en la alabanza del Magnificat en casa de Isabel, iglesia doméstica, en el sacrificio Eucarístico, en la comunidad fraterna y solidaria, donde todos se amen y no se enemisten por las diferencias de criterios, de ideas.  Sin hacer tocar trompetas como hacían los fariseos.  La Iglesia crece en el estilo eclesial con buenas obras, con testimonio, con estilo de vida, en la oración.  La Iglesia crece en el sufrimiento, con la sangre de Cristo, de los mártires, hombres y mujeres que dan la vida por los valores morales y espirituales que hoy están en juego públicamente, escandalosamente.

LECTOR I  Requiere una fuerza de voluntad extraordinaria responder al llamado del Padre Kentenich que hoy mas que ayer resuena en nuestros oídos y corazón: ¿VAS CONMIGO? No a una cultura de muerte, no a una de prosperidad, no a ocupar posiciones de poder para aplastar al otro, no por servir sino por ser servido, no al placer y exagerado entretenimiento de los paganos, No, es una invitación a vivir como El vivió en el lagar de la vida cristiana, auténtica y Mariana.  

LECTOR II  Los que bailan sobre las uvas en la tinaja ríen, cantan con algarabía, con emoción y fuerza. Las uvas sufren dolidas, son las mejores de la cosecha. Dejan de ser uvas, lloran pero han cumplido su misión. ¡Y qué misión tan sublime!: convertir la uva en vino, en la sangre del Señor que alimenta las almas y les abre las puertas del cielo.  Sin uva machacada no hay vino, no hay victoria.

LECTOR III  Verdaderamente estamos viviendo el Tercer Milenio de la Santísima Virgen María, que desde el Santuario de Schoenstatt nos invita como el Fundador: ¿VAS CONMIGO? Si, sí, tu y yo VAMOS CON EL PADRE FUNDADOR. Guiados por el Espíritu Santo la familia de Schoenstatt de Puerto Rico ha respondido mediante el lema del año a la Mater y su Divino Hijo, al Padre Kentenich, en solidaridad "PADRE, EN AMOR VAMOS CONTIGO A SERVIR A LA IGLESIA. 

Lema Cantado: ¡Padre, en amor vamos contigo a servir a la Iglesia!

LECTOR I Cada palabra del lema, es un peldaño en la escalera que es Schoenstatt para subir al cielo. Cada palabra expresa el tesoro escondido y compartido con los hijos fieles del Padre, de su espiritualidad y pedagogía.  Cada palabra nos guía para conquistar la santidad heroica de la vida diaria cuya cruz debemos llevar no  un minuto, no una semana, no un año: NO, todos los días queremos conquistar esa santidad en la vida diaria.

LECTOR II Jesús mismo nos indicó que debemos vivir cada minuto, cada segundo, de acuerdo a la voluntad de Dios.  En la Primera Carta a los Corintios (13;4-8), Jesús nos dice: "El amor es sufrido, es benigno, el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor, no se goza de la  injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 

LECTOR III  El Padre Kentenich dice "El amor tiene que ser más fuerte que el dolor". De esto se trata la invitación de la Mater, del Padre Fundador, ¿ VAS CONMIGO ? VAS CONMIGO en este Tercer Milenio de la historia de salvación del mundo?

LECTOR I  “Quien quiere conquistar los corazones, debe dar a cambio su propio corazón.” dice el Padre Fundador y San Juan de la cruz dice a sobre el tema: "Al atardecer de la vida, te examinarán en el amor ". ¿Estamos preparados tú y yo? ¿Aprobaremos el examen? Éste es el examen más difícil de nuestra vida; el más importante, porque requiere heroicidad absoluta en Alianza de Amor. Algunos dirán ya he reprobado el examen de los míos, pero confiamos de todo corazón refugiándonos en Dios Padre misericordioso que lo aprobaremos. 

LECTOR II  El Padre Kentenich, nuestro Padre y Fundador, aprobó su examen con cuatro hitos de su vida personal  y comunitaria. Cuatro hitos que forjan la historia de Schoenstatt, le dan origen y sentido, nos fortalecen en la noche oscura del alma, nos impelen a conquistar aquello que sin la Mater y el ejemplo del Padre no podemos alcanzar. 

LECTOR III  Estos hitos son momentos atrapados en el tiempo, en la realidad, en la historia y acontecer de Schoenstatt que son los que nosotros mismos hemos de experimentar en nuestras propias vidas: EN LA LUZ DIVINA, 1914, EN LA CONFIANZA DIVINA, 1942, EN LA FUERZA DIVINA, 1949, EN LA VICTORIOSIDAD DIVINA, 1945. NO empece la magnitud de cada uno, para nosotros, los hijos "sencillos, fieles y tontos" del Padre cobran vida en nuestro camino heroico de santidad como lo vivimos en propia carne en 2019,

LECTOR I  Entregados a Dios, testigos y mártires. como niños desvalidos en este Valle de Lágrimas, en este Tercer Milenio Madre, clamamos a tí, en aguas profundas ¡ESCUCHANOS !

Lema Cantado: ¡Padre, en amor vamos contigo a servir a la Iglesia!

Reparamos 

LECTOR I Rezamos juntos en reparación por todos los agravios que se cometen en contra de la Iglesia

Padre, por la expiación de su sangre preciosa,

Jesús nos reconcilie

Con tu corazón entristecido

Por cuanto hicimos sin el debido amor.

Considera a María como Abogada nuestra 

Y escucha su petición de Madre;

Recibe con benignidad sus méritos

Y míranos paternalmente.

P. José Kentenich. Hacia el Padre. Consagración Nocturna, est. 365, 366.

Coronamos

LECTOR II Presentamos la Corona a nuestra Reina y le decimos:

Querida Madre, Reina y Victoriosa Tres Veces Admirable, Reina de la Alianza de Amor en la Victoriosidad Divina:

Desde hace ya tiempo te elegimos como Reina de nuestros corazones; [en este día], queremos ceñir una corona en tus sienes, justamente en este día en el cual han sucedido cosas tan importantes para nosotros. Te queremos coronar en agradecimiento por todo lo que nos has regalado hasta este momento. Queremos coronarte como la Reina de nuestros corazones. Por eso escucha nuestra petición, nuestra promesa, nuestro juramento: ¡Recibe la corona que Dios tenía preparada para ti desde toda la eternidad! Sí, recibe la corona como Reina de nuestro corazón. ¡Recibe la corona Reina de nuestro corazón! 

(P. José Kentenich, Coronación de María en Liebfrauenhöhe, 30 de mayo de 1966)


Reflexión


Peticiones

LECTOR III PARA QUE HACIENDO NUESTROS LOS HITOS DE SCHOENSTATT PODAMOS VENCER LOS OBSTÁCULOS QUE ENCONTRAMOS A NUESTRA  SANTIFICACIÓN EN NUESTRO DIARIO VIVIR.

TODOS : PADRE, CON AMOR VAMOS CONTIGO A SERVIR A LA IGLESIA

  • PARA QUE EL NIÑO DIOS ACEPTE LAS PRUEBAS Y SUFRIMIENTOS DEL PASADO AÑO Y LAS TRANSFORME EN PIEDRAS PRECIOSAS PARA LA CORONA DE SU MADRE.

TODOS : PADRE, CON AMOR VAMOS CONTIGO A SERVIR A LA IGLESIA

PARA CONQUISTAR CON NUESTRA EENTREGA FILIAL LA MISION DE SCHOENSTATT DE RENOVACION MORAL Y RELIGIOSA VIVIDA POR EL PADRE FUNDADOR.

TODOS : PADRE, CON AMOR VAMOS CONTIGO A SERVIR A LA IGLESIA

PARA QUE CON NUSTRA RESPUESTA DE "ADSUM" A LA INVITACION DEL PADRE KENTENICH ¿ VIENES CONMIGO ?  PODAMOS CONQUISTAR LA CANONIZACION DEL PADRE.

TODOS : PADRE, CON AMOR VAMOS CONTIGO A SERVIR A LA IGLESIA

PARA QUE EN ESTE MILENIO DE LA SANTISIMA VIRGEN MARIA, MADRE Y REINA, TRES VECES ADMIRABLE DE SCHOENSTATT NUESTRA CORONA LUZCA HERMOSA Y ESPLENDOROSA EN LAS SIENES DE LA MATER POR LA ALIANZA Y OBRAS QUE DEMUESTRAN NUESTRO AMOR POR ELLA.

TODOS : PADRE, CON AMOR VAMOS CONTIGO A SERVIR A LA IGLESIA

PARA QUE EL CORAZON DE LA MATER RECOJA TODO AQUELLO QUE NOS APARTE DE DIOS COMO CONTRIBUCION GENEROSA AL CAPITAL DE GRACIAS Y PURIFIQUE TODO TIPO DE AMOR.

LECTOR I Oremos por los sacerdotes.

Oh Jesús que has instituido el sacerdocio para continuar en la tierra

la obra divina de salvar a las almas

protege a tus sacerdotes

en el refugio de tu SAGRADO CORAZÓN.

Guarda sin mancha sus MANOS CONSAGRADAS,

que a diario tocan tu SAGRADO CUERPO,

y conserva puros sus labios teñidos con tu PRECIOSA SANGRE.

Haz que se preserven puros sus Corazones,

marcados con el sello sublime del SACERDOCIO,

y no permitas que el espíritu del mundo los contamine.

Aumenta el número de tus apóstoles,

y que tu Santo Amor los proteja de todo peligro.

Bendice Sus trabajos y fatigas,

y que como fruto de su apostolado obtenga la salvación de muchas almas

que sean su consuelo aquí en la tierra y su corona eterna en el Cielo. Amén.

(Oración de Santificación por los Sacerdotes, de Santa Teresita del Niño Jesús)

LECTOR I Espiritualmente en el Santuario Original y unidos a toda la Familia de Schoenstatt en Puerto Rico y en el mundo entero, renovamos nuestra Alianza de Amor con la Madre, Reina y Victoriosa Tres Veces Admirable de Schoenstatt diciendo: Oh Señora mía …