Celebración de la Alianza - Septiembre 2017

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Celebración de la Alianza de Amor

17 de septiembre de 2017

 

Basado en pensamientos del P. José Kentenich

 

Cantar el lema:          Padre, tu carisma guie la Familia hacia tiempos de esperanza.

LECTOR I       Temprano en la mañana del 15 de septiembre de 1968, en la fiesta de los Dolores de la Santísima Virgen María, se escucharon el replicar de las campanas de la Santísima Trinidad en Monte Schoenstatt. A las 6:15, se dirigió hacia el altar el Padre José Kentenich, acompañado por dos sacerdotes, para celebrar por primera vez la Santa Misa en la recién dedicada Iglesia de la Santísima Trinidad, también conocida como Iglesia de la Adoración. La narración de los sucesos nos cuenta:

LECTOR II     “Unas cien Hermanas de María reciben de sus manos la Comunión. Concluye la Eucaristía con la bendición sacerdotal. Regresando a la sacristía, se inclina profundamente ante el Tabernáculo. Una vez allí, se quita los ornamentos, y saluda a los sacerdotes que le han asistido (…) Luego bendice unos rosarios (…) Permanece unos instantes (…) en silencio. De repente cae de bruces hacia adelante. Los dos sacerdotes que están junto a él le auxilian de inmediato, pero no logran tenerlo en pie. Lo depositan en el suelo. Respira normalmente durante unos tres minutos, luego, en forma distanciada, hace dos grandes exhalaciones, y queda sin vida. Son las 7:07. El Padre Kentenich ha entrado a la eternidad.” (Un Profeta. Padre José Kentenich 1885-1968. Estaban Uriburu. Ed. Padres de Schoenstatt Buenos Aires Argentina. 1974.)

 

LECTOR III    El Padre Fundador escribió desde el Campo de Concentración en Dachau el 8 de diciembre de 1944:

LECTOR I       “… y si la sabia Providencia de Dios nos envía de súbito el ángel de la muerte, para llevarnos al más allá, allí donde nos revelará sus planes divinos, entonces es nuestra esperanza, en estrecha unión con todos los nuestros en el cielo, poder significar más y trabajar aún más eficazmente por Schoenstatt que cuando estábamos aquí en la tierra.”

LECTOR II     Con esta reflexión abrimos en el Santuario de la Solidaridad el Año del Padre José Kentenich el pasado 15 de septiembre.

Cantar el lema:          Padre, tu carisma guie la Familia hacia tiempos de esperanza.

LECTOR III    Durante este año hemos meditando acerca de la esperanza, del carisma y que significa para nosotros el carisma de nuestro fundador. El carisma que el P. José Kentenich recibió de Dios lo está expresado en su espiritualidad y pedagogía y así es compartido con todos los que lo siguen. Es un carisma vivido por el fundador y por todos aquellos que viven la Alianza de Amor con la Madre Tres Veces Admirable de Schoenstatt. Su carisma es una guía para todos nosotros, los hijos de Schoenstatt, una guía que en medio de la confusión del tiempo actual nos conduce de camino al cielo.

LECTOR I       Por ello nos esforzamos en estudiar, meditar y transmitir el significado de los términos o lenguaje schoenstattiano.  El término mecanicismo es uno de ellos, "pensar mecanicista". Es la negación de la existencia de entidades espirituales o materialismo. Pero el problema del determinismo mecanicista que ponía en entredicho la libertad que toda máquina pertenece inevitablemente al mundo inorgánico y, por tanto, toda analogía con los seres vivos era ficticia.  Es decir que no se trataba tanto de afirmar que el mundo es una máquina, sino que se trataba simplemente de concebirlo y explicarlo como si lo fuera, a partir de las leyes de la mecánica sin presuponer por ello el carácter mecánico de lo real.

Lector III       Nuestro Padre fundador con " el oído en el corazón de Dios y las manos en el pulso del tiempo" atento al león rugiente que acecha en todo momento la fe, reconoció el peligro grande del pensar mecanicista y se dió a la tarea de combatirlo, con toda la fuerza de su inteligencia y su gran corazón capitaneado por la gran Educadora " la Madre Tres Veces Admirable".

Lector I          El P. José Kentenich se reconoció a sí mismo como instrumento en las manos de María.  Sus métodos son el pilar de su carisma y la forma de garantizar la educación orgánica de la fe que él tanto buscaba. Él fue instrumento eficaz en la realización de las líneas pastorales del Concilio Vaticano II de cuya concepción eclesial fue precursor.  Ya desde los inicios de su actitud pastoral y así fue reconocido no sin antes haber pagado su peaje de sufrimiento de la Iglesia y de inclusive algunos de sus amigos y conocidos.

TODOS:          PADRE, CAMINAMOS CON TU CARISMA HACIA LA CONQUISTA DE UNA PERSONALIDAD LIBRE, RECIA Y SACERDOTAL

LECTOR II     La persona mecanicista es uno sin interioridad estancado en su mediocridad sin médula ni principios sólidos, constantemente expuesto a ser manipulado con facilidad por los medios de comunicación, los poderes políticos y sus programas seculares y económicos, por la atracción fuerte y esclavizarte de la moda, de la frivolidad reinante y rampante, de los falsos profetas.  Es una persona incapaz de establecer vínculos de amor con fidelidad porque quien no se posee a sí mismo no puede darse a sí mismo. El mecanismo lo vemos manifiesto en el divorcio que tan profundamente afecta a los hijos, en el aborto, en la corrupción extendida como plaga que refleja la falta de respeto a los derechos de los demás, la alarmante crueldad física y mental que inunda todos los ámbitos de la vida del próximo y del prójimo.

LECTOR III    Quien quiere ser cristiano en esta época tan progresista y moderna, tiene una tarea dificilísima por delante.  La mentalidad que reina en el ambiente no lo comprenderá e incluso lo rechazará.  A la sociedad enfermiza por el pensar mecanicista les resulta incómodo, alguien que se guía por principios apartándose del relativismo y que no se mimetiza, porque en su mayoría los que viven en este tipo de sociedad se identifican con el estilo de vida dominante en la masa.      

TODOS:          PADRE, CAMINAMOS CON TU CARISMA HACIA LA CONQUISTA DE UNA PERSONALIDAD LIBRE, RECIA Y SACERDOTAL

LECTOR I       El cristiano actual debe estar dispuesto a afirmarse en un medio adverso donde se desconoce a Dios o no hay interés en Él. Hoy no basta una fe recibida por tradición sin que haya sido internalizada o formas religiosas carentes de respaldo vital.  Hoy se requieren personalidades “libres, recias y sacerdotales” cristianos que hayan conquistado una convicción eminentemente personal de su fe y que hayan asumido consecuentemente las verdades del Evangelio y sus consecuencias.

El cristiano actual o define su personalidad y carácter propio o se diluye imitando su medio ambiente que contradice su propia identidad. Estas realidades tan preocupantes llevaron al Padre Kentenich a destacar la necesidad de formar personalidades íntegras, con un norte claro, capaces de nadar contra corriente y de desplegar creadoramente su misión propia en medio de la sociedad y para bien de la misión.

LECTOR II     Por esto el Padre Kentenich hace el llamado a salvar al hombre y a la mujer actual de la despersonalización y masificación del individuo. A tomar consciencia de que cada ser humano ha sido llamado por Dios no como una máquina sino verdadera y realmente como un ser único, revestido de la dignidad de ser una persona libre.  Cada persona debe asumir su misión propia en la red comunitaria en la cual esta insertado.

En este sentido plantea su doctrina del Ideal Personal y nuestro caminar pedagógico y concreto para orientar su auto-formación y desarrollo personal.  En Cristo nos dio el modelo de lo que nos conformemos según su imagen de acuerdo a nuestra realidad personal poniéndose en sus manos para llevar a cabo la misión que Él nos ha confiado a cada uno.

LECTOR III    Todo esto lo llevamos en nuestro corazón pues el Dios Creador y Redentor puso en nuestras almas los talentos y disposiciones interiores, tanto del orden natural como sobrenatural para que cada uno de nosotros llegue a ser lo que está llamado a ser. Así como la semilla posee la tendencia a ser germen, así nosotros, de modo análogo tenemos en nuestra alma el impulso a realizarnos a nosotros mismos de acuerdo a nuestra originalidad y misión personal.

Reconocemos la gran responsabilidad que nuestro Padre Eterno nos ha encomendado, el Padre Kentenich lo entiende así y propone buscar con la ayuda de la gracia el ideal personal, formularlo y activarlo. Descubrir el "sueño " que Dios tuvo al crearnos.  Clarificar nuestra manera de seguir a Cristo e imitarlo y para ello cultivar con decisión y fidelidad las fuerzas   positivas que llevamos en nuestra alma hasta alcanzar como dice el Evangelio " la plena estatura de Cristo en nosotros."

Sin la gracia no podremos lograrlo, la Gran Educadora toma perfecto cuidado y regaló al Padre Kentenich el Movimiento Apostólico de Schoenstatt con todas las herramientas para lograrlo uniendo a plenitud fiel y filialmente nuestra Alianza de Amor.  Que así lo permita Dios.

TODOS:          PADRE, CAMINAMOS CON TU CARISMA HACIA LA CONQUISTA DE UNA PERSONALIDAD LIBRE, RECIA Y SACERDOTAL

LECTOR I       Remos juntos la oración del Año del Padre José Kentenich

TODOS:          Padre y Dios nuestro, gracias por regalarnos en el Padre Kentenich un padre y profeta, testimonio vivo del Evangelio para nuestro tiempo, encendido por el Espíritu Santo.

¡Danos de su fuego y de su espíritu de fundador! Regálanos su amor ardiente a ti, a tu Hijo Jesús y a María. Haz que su carisma esté tan vivo en nosotros,

que podamos plasmar el futuro de la Iglesia y la sociedad. Su visión sea nuestra visión: que en la fuerza de la Alianza de Amor surja un mundo nuevo, y dondequiera que vivamos y actuemos, podamos gestar una cultura de alianza.

Querido Padre Dios, te pedimos: concédele al Padre Kentenich el honor de los altares. Ábrele puertas a él y a su misión, para que conduzca a muchos a tu corazón, plenitud de vida. Te lo pedimos unidos a María, nuestra Madre, Reina y Victoriosa tres veces Admirable de Schoenstatt, por Cristo nuestro Señor. Amén.

 

PETICIONES

¬ Para que con la gracia divina podamos nos decidamos de conquistar al “hombre recio, libre y sacerdotal” que el P. José Kentenich nos propone por medio de la espiritualidad de Schoenstatt.

 TODOS:         GRAN EDUCADORA, CONFIAMOS EN TI

¬ Para que con la ayuda de la Mater podamos superar el pensar y vivir mecanicistas que destruye nuestra la fe en el alma.

TODOS:          GRAN EDUCADORA, CONFIAMOS EN TI

¬ Por la unidad de la Familia de Schoenstatt en el carisma y en el corazón del Padre Fundador.

TODOS:          GRAN EDUCADORA, CONFIAMOS EN TI

¬ Para agradecer de todo corazón por el carisma del Padre Fundador, que es luz en la oscuridad de los tiempos y escudo protector en la tormenta del tiempo actual.

TODOS:          GRAN EDUCADORA, CONFIAMOS EN TI

¬ Por la pronta canonización del P. José Kentenich y para que todos nosotros, miembros de la Familia de Schoenstatt seamos su carta de recomendación, dando testimonio por medio de nuestras vidas.

TODOS:          GRAN EDUCADORA, CONFIAMOS EN TI

Renovamos nuestra Alianza de Amor con la Madre, Reina y Vencedora de Schoenstatt, la Reina de la Esperanza rezando juntos, Oh Señora mía…