Feliz Día de la Alianza

16 de julio de 2017

Celebración de la Alianza de Amor espiritualmente en el Santuario del Exilio

Basado en pensamientos del P. José Kentenich

 

Cantar el lema:          Padre, tu carisma guie la Familia hacia tiempos de esperanza.

LECTOR I       Calor del Espíritu Santo que acaricia el alma, que penetra el corazón con sus dones y un balance interior proyectado a la vida diaria cotidiana de frutos que hay que cultivar minuto a minuto sin tregua para no perder el camino recto que conduce al Schoenstatt eterno.

La virtud cotidiana es la antesala a una vida eterna, no pasajera como aquí en la tierra donde peregrinamos, donde como nómadas del crudo desierto nos capacitamos. La vida temporal es un regalo de Dios, es don de Dios y es tarea de Dios.  Desconocemos el momento del toque de campana cuando el reloj de la vida se detiene y hay que rendir cuentas en el amor, "a la tarde te examinarán en el amor" dice San Juan de la Cruz.

LECTOR II     ¿Cuántos siglos desde la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo han pasado?  ¿Y cuánto tiempo más nos va a costar entender? Quizás muchos más porque, como Pedro, somos duros de cerviz en entender lo efímero de la vida.

Se nos rompe el corazón en mil pedazos cuando uno de los nuestros inesperadamente se va, y nos lamentamos, pero también rezamos, rezamos y rezamos llenos de esperanza. Es la esperanza que recibimos en el Bautismo, es la esperanza que el fundador de Schoenstatt, el Padre José Kentenich, siervo de Dios, sembró en nuestros corazones la que nos motiva a continuar aspirando a los ideales más altos, a la santidad.

LECTOR III    El Padre Fundador fue un hombre de una esperanza firme y constante, por ejemplo, a pesar de todos los pesares el Padre Fundador fue ordenado sacerdote el 8 de julio de 1910. En su camino de la cruz el Padre creció en esta valiosa virtud.  Por medio del sacramento de la orden sacerdotal se convirtió en "padre para muchos" haciendo una realidad su "Ideal Personal". Al llegar a Schoenstatt en el año 1912, a tan solo 2 años de su ordenación sacerdotal, se entregó por entero a la misión que Dios por medio de sus superiores le habían encomendado, el cuido de las almas del Seminario Menor sellado con su expresión "les pertenece mi corazón ". Él fue padre, transparencia de la paternidad de Dios.  Quienes le conocieron experimentaron sentirse queridos, aceptados y comprendidos como nunca antes, con él sentían paz y alegría en su corazón.  Y nosotros sus hijos "sencillos, fieles y tontos" aún hoy sentimos su cercanía.

TODOS:                      PADRE, TU CARISMA GUIE LA FAMILIA HACIA TIEMPOS DE ESPERANZA

LECTOR I       Según el P. José Kentenich, la vida cristiana es un constante y dinámico juego de amor entre el Padre Dios y el hijo del Padre, es un juego de amor del cual dependen por último el tiempo y la eternidad.  Por eso queremos jugar lo más perfecto posible.  Por eso la esperanza que nos revela el final al que queremos llegar juega un papel importante en la vida del cristiano.

LECTOR II La esperanza es orientación del camino, seguridad para el camino y firmeza en el camino.  Se enfrenta a la desconfianza que retrae, al desaliento que aplasta y al pesimismo que oscurece, y a ese león rugiente que nos acecha constantemente.

La esperanza es una antorcha que alumbra en medio la oscuridad de los conflictos que estamos atravesando, conflictos que confunden, desorientan, desvían, sin embargo, la esperanza nos ilumina. Aquellas personas que viven heroicamente su fe son como velas de cera encendidas porque nos recuerdan que la luz de la esperanza prevalece sobre las tinieblas.

LECTOR III    Brilla la esperanza más aún porque es virtud de los que son de Dios. La lámpara del Ver Sacrum en el Santuario nos habla de la presencia de Jesús Sacramentado quien ha escogido habitar en el tabernáculo y hacerlo su hogar perpetuo hasta el fin de los tiempos, la esperanza que brota de nuestra comunión con Jesús Eucaristía es escudo que nos protege de los enemigos y peligros que nos acechan. La esperanza es virtud de los que miran hacia el cielo y buscan a Dios, es consuelo en la inseguridad y ayuda en la tribulación.

Por 44 años, nuestra Madre y Reinad de Schoenstatt ha estado presente en el Santuario de la Solidaridad, desde entonces ella nos espera, se asoma a la puerta para recibirnos, abrazarnos y regalarnos las gracias de cobijamiento, transformación y fecundidad apostólica. Ella nos transmite su esperanza. Creemos que lo puede hacer porque ella es signo, camino y modelo de esperanza.

TODOS:                      PADRE, TU CARISMA GUIE LA FAMILIA HACIA TIEMPOS DE ESPERANZA

LECTOR I       El Padre Fundador como hijo predilecto de María se dejó utilizar como su instrumento porque como ella él miró siempre adelante, mantuvo clara su fe y maduró con la lucha.  Llegando a ser para muchos un signo de esperanza.  Sus iniciativas humanas no adquirieron fuerza sino después de dolorosas pruebas.  Aceptó vivir las situaciones difíciles de su vida animado y confiando en la en la Reina de la Esperanza. 

Así como el Padre Kentenich transmitió a sus hijos aún en medio del Infierno de Dachau la virtud de la esperanza, así cada uno de nosotros estamos obligados y somos responsables ante Dios y ante el mundo de ser sembradores de esperanza.

LECTOR II Vivimos graves dificultades en la célula básica de la sociedad, la familia.  Somos testigos de un acelerado proceso de disolución de la familia natural y vivimos en carne propia las consecuencias que acarrea para la sociedad.

El drama familiar que vivimos hoy con los frutos del alcoholismo en hombres, mujeres y jóvenes, la droga que conduce a la destrucción de la mente y el cuerpo, el libertinaje, la ideología de género y el desconocimiento de lo que es respeto a la autoridad, a los padres, a los abuelos, a los maestros. Encontramos amenazas de dentro y de fuera. Disolución de los vínculos, incapacidad de establecer relaciones interpersonales profundas, estables y fieles debido a que nadie quiere ceder, nadie quiere sacrificarse, no existe capacidad de compromiso ni cultivo del amor.

Amenazan de afuera a la familia el sistema de trabajo actual, que impide cultivar la relación personal, ausencia de la madre del hogar que descuida los quehaceres, el buen orden y el bienestar de un ambiente limpio, ordenado y agradable que inspire el deseo de regresar a él.

De todos estos y otros factores destructivos de la familia tradicional surgen las "herejías antropológicas " o "errores colectivistas" que denunció el Fundador de Schoenstatt y a los cuales quiso dar respuesta.

LECTOR III Desde el Santuario de Schoenstatt la Mater regala esperanza, la cual nos anima a seguir luchando en Alianza de Amor, esa que hace que nuestros corazones se enciendan en el fuego del Espíritu Santo. Así como sucedió con los discípulos de Emaús que les ardía su corazón cuando Jesús les explicaba las Sagradas Escrituras sobre el cumplimiento de su muerte y resurrección. Es la esperanza del Resucitado que confirma el premio al final de la vida con la felicidad eterna.

Felicidad eterna de aquellos a la derecha del Rey que fueron compasivos al practicar las misericordias, "porque tuve hambre y me diste de comer".  Felicidad eterna para los que como el buen samaritano se detienen en el camino para atender y ayudar al hombre desconocido atacado y herido por ladrones.

TODOS:                      PADRE, TU CARISMA GUIE LA FAMILIA HACIA TIEMPOS DE ESPERANZA

LECTOR I       Sólo se podrá gestar un nuevo orden social más justo, más solidario, más libre afirma el Papa San Juan Pablo II en su " Carta a las Familias " SI cuidamos de la familia. (Carta a las Familias, Año de la Familia 1994)

La Iglesia de hoy a dado a la familia clara importancia pues ella es célula básica de la Iglesia y de la sociedad.  Los laicos estamos llamados a renovar la sociedad y es preciso hacerlo desde sus cimientos afirma el Padre Kentenich. Los primeros seguidores de Cristo no se reunían en templos sino en los hogares de quienes habían acogido la fe.  En las pequeñas "Iglesias Domésticas" se fraguó el camino cristiano.  Un nuevo estilo de vida, una semilla que actuó como levadura en la masa.

LECTOR II La Santísima Virgen María nos quiere ayudar a convertir nuestros hogares en "Iglesias Domésticas " y hacer de ellos verdaderos Santuarios desde donde ella obra milagros de arraigo en Dios, de transformación interior y fecundidad apostólica. Verdaderos Santuarios Hogares de Esperanza, donde se cultive el respeto a la dignidad humana y a los valores morales y espirituales y se profundice en Alianza de Amor.

TODOS:                      PADRE, TU CARISMA GUIE LA FAMILIA HACIA TIEMPOS DE ESPERANZA

LECTOR III    Durante esta Celebración de la Alianza nos queremos unir especialmente a los peregrinos que hoy 18 de julio de 2017 se encuentran en el Santuario del Exilio renovando la Alianza Filial con el Padre Fundador:

Alianza de Amor Filial

En el espíritu del carisma del Padre Fundador

 

Líder: Querido Padre Fundador: En nuestro peregrinar hacia el 2019, hemos sentido la urgencia como Familia de Schoenstatt puertorriqueña de peregrinar a nuestros lugares de origen.  Nuestro anhelo por conquistar la nueva imagen de hijo como parte de nuestra historia y nuestra herencia corresponde al anhelo que sentimos por conquistar el legado recibido como hijos del Exilio.

Todos: Peregrinan espiritualmente con nosotros todos los miembros de nuestra Familia quienes se preparan junto a nosotros a celebrar los 100 años de la fundación del Movimiento Apostólico de Schoenstatt coronando a nuestra Madre como Reina de la Alianza de Amor en la Victoriosidad Divina.

Líder: Nuestra historia y nuestra herencia están marcadas por nuestra solidaridad contigo Padre, y por esas palabras que nos dejaste como herencia aquél 16 de septiembre de 1965 a tu paso por Nueva York: “Quedamos en eso: Permanecemos sencillos, fieles, y tontos.”

Todos: Venimos como una sola Familia que quiere reclamar su historia y su herencia para atesorarla, guardarla y pasarla en toda su pureza a las futuras generaciones de nuestra Familia en Puerto Rico.  Te pedimos, Padre, escucha nuestras súplicas para poder ser tus dignos herederos y acepta nuevamente nuestra Alianza Filial contigo como medio, expresión y camino para poder guardar tu carisma:

Sacerdote:     Padre, tu santuario corazón,

Todos:               es nuestro santuario corazón.

Sacerdote:   Tu llamada al “Quedamos en eso…”,

Todos:           es nuestra motivación a permanecer sencillos, fieles, y tontos.

Sacerdote:     Tu fidelidad abismal a nosotros,

Todos:           es nuestra fidelidad abismal a tu Familia.

Sacerdote:     Tu misión y legado,

Todos:           es nuestra herencia y misión.

Sacerdote:    Tu camino de santidad,

Todos:           es nuestra vida de alianza.

Sacerdote:    Tu pensar y tu persona,

Todos:           es nuestra norma y criterio.

Sacerdote:    Tu destino,

Todos:           es nuestra ruta,

Sacerdote:    Tu canonización,

Todos:           es nuestro compromiso contigo.

Sacerdote:    Tu alianza,

Todos:           es nuestra misión.

Sacerdote:     Padre, en la fuerza del Cor unum in Patre, y como una sola Familia, con una sola historia, y una sola herencia, te pedimos:

Todos:           ¡Padre, tu carisma guie la Familia hacia tiempos de esperanza!

Todos:  Padre, protegidos en tu persona, cobijados en tu corazón, con nuestros    ojos fijos en tu rostro paternal, nos encaminamos hacia nuevos tiempos.  Danos tu bendición y envíanos.

Sacerdote:     Pedimos a nuestro Padre Fundador, que en virtud de la alianza de amor que hemos profundizado con él al sellar nuestra Alianza Filial para ser los guardianes de su carisma, nos envíe a nuestra patria con palabras similares con las que enviara a nuestros hermanos puertorriqueños que le vinieron a visitar 50 años atrás, cuando – en forma de oración – se dirigió a la Santísima Virgen y le dijo: “Querida Madre, ahora te pido que acompañes a estos, tus hijos, hasta sus hogares.  Cruza las montañas desde aquí hasta Puerto Rico, establécete en sus hogares, continúa educando a tus hijos y obra en ellos los milagros de amor que obraste en casa de Isabel y Zacarías y úsalos para tu misión,” de continuar llevando el mensaje de Schoenstatt a nuestra querida isla de Puerto Rico.  (Paráfrasis Oración de Envío que hizo el Padre Fundador a las Familias Rosado y Rolón en el Santuario del Exilio, 1964)

 

PETICIONES

Padre Celestial te agradecemos por el regalo del carisma del Padre Fundador que recibió no solo como fundador sino también como padre de muchos y sacerdote de Cristo.

TODOS:          CONCÉDENOS LA ESPERANZA QUE NUNCA DEFRAUDA

Unidos a los peregrinos en el Santuario del Exilio de nuestro Padre te pedimos por la intercesión de la Madre Tres Veces Admirable de Schoenstatt las intenciones de la peregrinación:

1.     Por la pronta canonización del P. José Kentenich.

2.     Por vocaciones para las ramas sacerdotales de Schoenstatt, especialmente en Puerto Rico.

3.     Para   que ninguna tristeza o dificultad empañe la virtud teologal de la esperanza de nuestras vidas.

TODOS:          CONCÉDENOS LA ESPERANZA QUE NUNCA DEFRAUDA

Por la unidad de la Familia de Schoenstatt en el carisma y en el corazón del Padre Fundador

TODOS:          CONCÉDENOS LA ESPERANZA QUE NUNCA DEFRAUDA

Para que vinculados siempre al Santuario de Schoenstatt podamos vivir las exigencias de la Alianza de Amor que nos conducen en santificación de la vida diaria y para que recibamos en abundancia r las gracias de la Madre Tres Veces Admirable.

TODOS:          CONCÉDENOS LA ESPERANZA QUE NUNCA DEFRAUDA

Para que las amenazas de dentro y de afuera no nos impidan sembrar esperanza en los corazones y cultivar los elementos que salvan a la familia.

TODOS:          CONCÉDENOS LA ESPERANZA QUE NUNCA DEFRAUDA

Para que abiertos a las inspiraciones del Espíritu Santo podamos ser instrumentos aptos en las manos de la Mater y así contribuir con su Capital de Gracias y a la salvación del mundo.

TODOS:          CONCÉDENOS LA ESPERANZA QUE NUNCA DEFRAUDA

Por el eterno descanso del alma del P. Guillermo Esters, quien en vida fuera fiel instrumento de la Mater en la construcción del Reino de Schoenstatt aquí en Puerto Rico. Que pronta pueda experimentar la gloria de Dios en el cielo. Para que nosotros seamos agradecidos por su generosidad y amor por nosotros siendo fieles a los ideales de Schoenstatt que nos enseñó.

TODOS:          CONCÉDENOS LA ESPERANZA QUE NUNCA DEFRAUDA

Renovamos nuestra Alianza de Amor con la Madre, Reina y Vencedora de Schoenstatt, la Reina de la Esperanza rezando juntos, Oh Señora mía…